La sostenibilidad: Una tendencia creciente en las empresas españolas

Empresas y sotenibilidad actual
A medida que pasa el tiempo, un mayor número de empresas ha venido apostando por la sostenibilidad. Y lo que comenzó como un tímido movimiento dinamizado por un pequeño grupo de defensores de la ecología, se ha convertido, hoy en día, en un proceso apoyado por una cantidad creciente de empresarios, de consumidores y de gobiernos.
A esta realidad no escapa, como era de esperarse, España. Dicho país se ha venido posicionando como uno de los líderes del desarrollo sostenible y, algunas de sus empresas, han destacado a nivel mundial como precursoras de la sostenibilidad.
Dentro de ese contexto, analizaremos en este artículo, cómo las empresas españolas han implementado medidas relacionadas con la sostenibilidad y la forma en que ésto ha tenido alcance nacional e internacional. Para lograr ese objetivo, comenzaremos por aclarar lo que se entiende por sostenibilidad. Posteriormente, abordaremos los principales retos que este proceso lleva consigo para, finalmente, enfatizar acerca de la importancia de seleccionar las estrategias adecuadas para alcanzar el éxito en un tema tan complejo y cómo algunas empresas españolas lo han hecho adecuadamente.

¿Qué es la sostenibilidad?

Aunque existen muchas definiciones de sostenibilidad, todas ellas concuerdan en el hecho de que se trata de una capacidad de la humanidad de satisfacer las necesidades actuales, sin comprometer la capacidad que tendrán las generaciones futuras de satisfacer las suyas. Para lograrlo, se debe generar un equilibrio en tres pilares fundamentales, a saber: el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social. De ese planteamiento, surgen las bases que sustentan el modelo de desarrollo sostenible, entendido como aquella forma de progreso que transciende la importancia de los aspectos meramente económicos de la empresa, para dar paso a un modelo que busca generar riqueza, pero no a expensas del deterioro ambiental ni de la explotación del propio hombre. Un ejemplo de ello, lo representa la empresa El pozo Alimentación (El pozo) que ha generado una campaña interna para sensibilizar a sus empleados sobre la importancia de hacer un consumo moderado de energía, tanto dentro de la empresa, como en los hogares.
Podemos extraer de esa definición, que al hacer referencia a la sostenibilidad, no sólo hablamos del cuidado del medio ambiente, ni de las ganancias de la empresa, sino que nos referimos a un ámbito más amplio. Se trata de un término que al ser utilizado, debe ser interpretado como la búsqueda del equilibrio: ganancias monetarias, cuidado del medio ambiente, y, respeto de los derechos humanos. Todo ello, en un misma misma estrategia o en una misma acción.

Los retos de la sostenibilidad y las estrategias para superarlos

Intentar conciliar los objetivos de las máximas ganancias de la empresa, con el cuidado del medio ambiente y los derechos de los trabajadores y de los clientes, es y será un gran reto. Esta afirmación se sustenta en el hecho de que la sostenibilidad intenta generar un modelo de producción (y de consumo) que busca soslayar el comportamiento egoísta de las personas y sustituirlo por una actitud más altruista, que no sólo le permita visualizar el efecto de su comportamiento sobre los demás individuos de la sociedad actual, sino también sobre las generaciones futuras.
Y decimos que es un gran reto, porque para que una idea como esa pueda generar el efecto deseado, una gran parte de la humanidad debe asumirlo, pues de nada sirve que sólo unos pocos individuos se apeguen a un compromiso de tal magnitud, mientras que otros sigan un curso de acción contraria. El problema surge, realmente, porque aplicar
estrategias sostenibles, tanto para el empresario como para el consumidor, por lo general requiere de un mayor esfuerzo. Y los beneficios de su actividad, a pesar de que pudo haber implicado mayor sacrificio personal, otorga beneficios a todos los individuos de la sociedad, incluyendo a los que no aplicaron estrategias sostenibles. Ese hecho, por supuesto, pudiera generar desmotivación en ese tipo de actitudes, pues unos pocos asumen los costos, mientras que todos disfrutan de los beneficios. Ese tipo de problemas, es conocido en la literatura como “el problema de los bienes públicos”.

Una de las formas de superar esa dificultad de la sostenibilidad, es creando conciencia de que los problemas ambientales y sociales generan un impacto considerable y real sobre cada uno de nosotros. Así, en la medida en que un mayor número de personas estemos conscientes de que nuestro comportamiento puede estar dañando el ambiente y generando condiciones humanas desfavorables, aún sin quererlo, entonces nuestra actitud y nuestro desempeño puede ir cambiando. Por supuesto, si a la generación de una conciencia colectiva se unen los gobiernos, mediante legislaciones adecuadas, la velocidad del proceso se acelera de manera considerable.

sostenibilidad en edificios

 

Es fácil entender de los planteamientos anteriores, que se requiere de una acción colectiva entre los consumidores, los empresarios y los gobiernos, para que la sostenibilidad deje de ser un escenario ideal y se convierte, por el bien de todos, en algo tangible y real. Y eso es precisamente lo que ha venido ocurriendo. Los grupos de presión han venido cobrando importancia y lo que hace apenas unos veinte años era un asunto utópico, hoy se manifiesta en aspectos reglamentarios y normativos de obligatorio cumplimento. A eso se suma, la acción de muchos consumidores que se han venido negando a comprar los productos de algunas empresas que generan efectos ambientales o sociales negativos. Pero lo más importante para los efectos de este artículo, se trata de un grupo de empresarios que han visto la sostenibilidad como una oportunidad de generar una nueva barrera de entrada a los mercados, por lo que, al respetar los derechos humanos y cuidando el ambiente, han logrado dejar por fuera de la competencia a otras empresas que no han podido (o querido) unirse a la sostenibilidad. De esa forma, las empresas que no se incorporen a esta nueva tendencia, tendrán que asumir los costos que representa el incumplimiento de aspectos normativos, la pérdida de un grupo creciente de consumidores y, a su vez, la competencia de unos rivales que ganan prestigio frente al consumidor, tanto nacional como internacional.
Visto de esta manera, la acción colectiva entre los gobiernos de distintos países, los consumidores y los empresarios, ha generado una tendencia favorable hacia la sostenibilidad. Por supuesto, hay un largo camino por recorrer, pero lo cierto es que en la medida en que sigan educando a los individuos, a la vez que los grupos de presión se vayan haciendo más fuertes, los retos serán cada vez más fáciles de superar.

La estrategias aplicadas por las empresas españolas.

Hasta hace pocos años, muchos empresarios estaban convencidos de que adoptar medidas que fueran respetuosos del medio ambiente y de los derechos humanos disminuiría su competitividad al elevar los costos, sin que, a la par, eso generara beneficios financieros inmediatos. Sin embargo, las cosas han venido cambiando y, hoy en día, un número creciente de empresarios españolas han apostado por la sostenibilidad. Algunas de ellos lo han hecho a nivel nacional, pero un grupo de las mismas, ha venido posicionándose a nivel internacional, abriéndose paso, a través de estrategias comunicacionales adecuadas, hacia los mercados globales, ganando presencia en los consumidores de los mercados más importantes de los Estados Unidos y del resto de la Unión Europea.
Dentro de ese escenario, variadas estrategias se han aplicado a los fines de generar el equilibrio economía-ambiente-sociedad. Y las que han tenido mayor éxito, se basan en mantener este principio de los tres pilares, a la vez que intentan convertir dicha estrategia, en una barrera de entrada o en una fuente de promoción empresarial.

Entre las formas más utilizadas de generar sostenibilidad por parte de empresas españolas, se encuentran los siguientes:
Las denominadas “compras verdes”: Se trata de un movimiento que busca la producción (y el consumo) de artículos menos contaminantes, por lo que sus efectos sobre el ambiente son menores. Esto ha implicado, la búsqueda de nuevos materiales, a la vez que se concilia lo relacionado con los costos y con la calidad. Debe señalarse que esta estrategia, genera importantes limitaciones en las empresas de menor tamaño, pues muchas de ellas, carecen de las bases para realizar los cambios requeridos para el ingreso a esas nuevas formas de producción.

La disminución del consumo energético ha sido otra de las estrategias utilizadas. La idea fundamental, es la utilización de una menor cantidad de energía y la sustitución de los combustibles fósiles, por fuentes energéticas alternativas. En ese sentido, no se trata solamente del cambio de los equipos y de las maquinarias, sino también de la capacitación del personal para que esa estrategia pueda tener éxito. La venta de productos naturales o con la utilización de menores cantidades de componentes químicos, también viene cobrando importancia. Esto se observa tanto en la industria alimentaria como en la cosmética. De igual forma, en el sector agrícola, a través de la agricultura orgánica, esta estrategia ha venido ganando mucho auge.
La selección adecuada de proveedores también se ha posicionado como una estrategia con notables efectos. En ese sentido, no sólo se trata de elegir proveedores respetuosos de los aspectos relacionados con la sostenibilidad, sino además, que sean proveedores preferentemente locales, los cuales pudieran generar efectos sociales positivos dentro del área de influencia de la empresa.
La estrategia del reciclaje y de su fomento ha sido notable. Cada vez en mayor medida, las empresa utilizan materiales reciclados y, a la vez, promueven a sus trabajadores, a sus proveedores y a sus clientes, a la utilización de los mismos.
La gestión eficiente de los residuos es, de igual forma, utilizada por las empresas españolas como una estrategia de sostenibilidad. Como se sabe, las empresas son grandes generadoras de residuos, tanto sólidos como líquidos. Por medio de esta acción, se busca generar menor impacto sobre el ambiente.

fabrica sostenibilidad

Una estrategia que no debe pasar desapercibida, es la educación y formación ambiental. La realización de campañas de educación y formación ambiental entre los trabajadores que capaciten y conciencien a los empleados, es la base del éxito de las demás estrategias. En ese sentido, puede señalarse, nuevamente, el ejemplo de la empresa El pozo Alimentación (El pozo), la cual ha puesto en marcha un programa de formación a sus trabajadores, para sensibilizarlos acerca de la importancia de hacer un consumo moderado del agua, tanto en la empresa como en el ámbito doméstico.

Se debe señalar, ya para finalizar, que sin esta última categoría de estrategias, esto es, la capacitación y la sensibilización, las demás estrategias carecen de sentido. Tal como se señaló en una sección anterior de este artículo, sólo la acción colectiva puede generar los cambios necesarios para el éxito de la sostenibilidad. Y esto sólo puede lograrse, si las personas estamos conscientes de que los daños al ambiente y a los demás individuos de la sociedad, nos perjudican a todos, bien en esta generación o en las generaciones futuras.

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